Cada final de trimestre, la historia se repite para muchos autónomos en Mallorca: llega el momento de presentar el IVA y el IRPF, y asoma la sensación de estar pagando de más por no haber deducido correctamente todos los gastos.

Para que una factura sea deducible, Hacienda exige tres requisitos: que el gasto esté vinculado a la actividad, que esté justificado (con factura, no vale solo un ticket) y que esté registrado en la contabilidad. Cumpliendo esto, repasa esta lista para comprobar si te estás dejando dinero sobre la mesa:

1. Suministros del hogar (si teletrabajas)

Si la dirección de tu oficina es tu propia casa (y así lo notificaste en tu alta censal), puedes deducirte un porcentaje de las facturas de luz, agua, gas e internet. La norma general permite deducir el 30% de la parte proporcional de los metros cuadrados de la vivienda que dediques a la actividad.

2. Gastos de telefonía móvil

Si tienes una línea exclusiva para hablar con tus clientes y proveedores, esa factura es deducible al 100%. Evita mezclar el uso personal y profesional en la misma línea si quieres evitar la lupa de la Agencia Tributaria.

3. Herramientas digitales, software y suscripciones

Desde la suite de diseño que utilizas, el alojamiento web de tu página, los plugins de tu tienda online, hasta programas de organización de tareas o almacenamiento en la nube. Todo lo que te permita operar digitalmente cuenta.

4. Asesoría fiscal y contable

¡Exacto! Los honorarios mensuales que pagas a Assessoria Moll por llevar tu contabilidad, tramitar tus impuestos y resolver tus dudas legales son un gasto deducible al 100% tanto en IVA como en IRPF.

5. Publicidad, marketing y diseño web

Toda la inversión que realices para captar clientes en Palma o fuera de la isla: campañas de Google Ads, publicidad en redes sociales, folletos impresos o el coste de desarrollo y mantenimiento de tu página web.

6. Seguros de salud y profesionales

Como autónomo, puedes deducirte las primas de tu seguro de salud privado (y las de tu cónyuge e hijos menores de 25 años que vivan contigo) en el IRPF, con un límite de 500 € por persona al año. También el seguro de responsabilidad civil obligatorio para tu profesión.

7. Formación y libros técnicos

Cursos, formaciones online, masters o congresos sectoriales que sirvan para mejorar tus competencias o actualizarte en tu área de trabajo. Del mismo modo, los libros de consulta profesional o suscripciones a revistas técnicas.

8. Dietas y manutención

Puedes deducirte tus gastos de comida en establecimientos de restauración cuando se deban a motivos laborales, con límites diarios (27,27 € al día en España si no hay pernocta). Requisitos estrictos: debes pagar con tarjeta, pedir factura y que sea en día laborable.

9. Cuota de autónomos

La transferencia mensual que la Seguridad Social te carga en el banco por tu cotización es un gasto deducible directo que reduce tu rendimiento neto en la declaración del IRPF.

10. Compra de dominios y marcas

El registro del nombre de tu negocio, las marcas comerciales en la OEPM o la compra de dominios de internet son activos necesarios para tu identidad corporativa y, por tanto, computan a nivel fiscal.

¿Quieres optimizar tus impuestos al máximo sin asumir riesgos fiscales? En Assessoria Moll revisamos tus facturas una a una para asegurarnos de que no pagas ni un euro de más. Pide una cita con nuestro equipo y analizamos tu caso.